El 8 de marzo es memoria viva de las mujeres que se levantaron para reclamar mejores condiciones laborales y la igualdad. Desde que la ONU instauró esta conmemoración en 1975 y la proclamó oficialmente en 1977, la fecha se ha transformado en un símbolo de resistencia, dignidad y esperanza compartida.
Junaeb se sostiene con el aporte comprometido de mujeres de trabajadoras al igual que miles de trabajadoras hacen posible que la atención y los derechos lleguen a cada rincón de Chile.
Con esfuerzo y ternura se sostiene el bienestar de las familias, se lucha por el desarrollo personal y profesional, se enfrentan prejuicios y discriminaciones, y se transforma la educación en oportunidad para niñas, niños y jóvenes.
El trabajo realizado no sólo contribuye al aprendizaje, sino que genera cambios profundos en la calidad de vida de quienes más lo necesitan. Sin embargo, persisten las injusticias de un sistema que invisibiliza las tareas domésticas y de cuidado, responsabilidades que recaen mayoritariamente sobre las mujeres en un contexto de desigualdad social y cultural.
Este mensaje es un homenaje a las mujeres trabajadoras de Junaeb, y de manera especial a quienes forman parte de AFAEB y han decidido dar la lucha desde la organización. Su fuerza, compromiso y capacidad para abrir caminos de esperanza en medio de la adversidad son un ejemplo que inspira y moviliza.
Extendemos un profundo reconocimiento a nuestras dirigentas regionales, quienes con valentía, convicción y entrega sostienen día a día la defensa de nuestros derechos y la dignidad de nuestro trabajo. Gracias por mostrar que, con organización y unidad, siempre es posible avanzar.
Que este 8 de marzo sea jornada de reflexión, memoria y lucha por la igualdad, vivida en cada región y compartida junto a las familias


